Corría el año 1846 cuando tres españoles se establecieron a los lados del camino real que conducía a Río Chico. Dos hermanos de nombres José y Román Imas, fabricaron sendas casas de bahareque con techo de tejas, en la parte norte del Río San José; Pedro Oderiz sobrino de los anteriores construyó una vivienda en la parte sur del mismo río, a la que le colocó techo de palmas.
Ramón Imas vivió en soltería con Mercedes Bolívar, unión de la cual vinieron al mundo tres hijos: Luisa, Mercedes y Pedro. La primera de ellas contrajo matrimonio con Agustín Benavides y Pedro se casó con Emiliana Vargas. José Imas no dejó descendientes.
Pedro Oderiz se casó con Carmen González, esta unión trajo al mundo dos hijos, a quienes bautizaron como Pedro y Juan Ramón. Años después llegó una familia procedente de El Sombrero (estado Guárico) formada por cuatro hermanos: Lucas, Carmelita, Concepción y Paula. Esta familia, de apellido León, se estableció aquí donde aprovecharon para multiplicarse. Lucas, se casó con María Silvestra Hernández para procrear cuatro hijos: Cándido, Isidoro, Vicente e Isabel. Cándido contrajo nupcias con una manumisa de nombre Ana Tellechea. Isidoro se casó con Marta Bolívar; Isabel con Jacinto Jiménez y Vicente con Petronila Anuel, quien había enviudado al morir su primer esposo Salomón Anuel, con quien procreó a Luisa, Gabino y Julia.
De su segunda unión no nació niño alguno. La calaboceña Paula León formó pareja legal con Juan Acosta, de cuya unión nacieron Manuel y Margarita.
Su hermana Carmelita procreó a Narciso y Julián mediante unión matrimonial con Narciso Córdoba.
Concepción León, por su parte, procreó dos hijos en soltería a quienes llamó Luis y Marcos. Estos hermanos se casaron con Luisa Bolívar y Luisa Anuel.
La topografía del poblado y sus inmejorables perspectivas comerciales trajeron a otras personas, entre ellas los españoles Sebastián Mata y Don José (pepe) Figueroa, quien trajo una imagen, en cartón, del Patriarca San José la cual acostumbraba llevar a todos los sitio a donde se dirigía, por motivo devocionarios.
Al establecerse como vecino de la incipiente población, popularmente llamada Paso Real, donó la sagrada imagen de cartón, que medía medio metro de altura, con recomendación de que se tomara como Santo Patrono espiritual y que el nombre con el que se identificaba, se cambiaría por el de San José de Río Chico, para diferenciarlo de otros pueblos de Venezuela llamados San José. La añadidura "Río Chico" se debió a que éste era el pueblo más cercano con característica de real organización comunitaria. Las recomendaciones dadas por Figueroa fueron acogidas y desde allí en adelante comenzó la denominación "San José de Río Chico", nombre que ostentaríamos por muchos años, hasta que se produjo la elevación a municipio urbano.
Los oficios religiosos se efectuaban en la casa de Sebastián Mata. De allí en adelante, San José de Río Chico celebraría, ininterrumpidamente, sus fiestas patronales. Cuando se construyó la iglesia, se colocó en su interior al Santo, hasta que el párroco, Rafael Peñalver trajo una imagen de yeso que mandó a construir en España. Lo que trajo como consecuencia que el símbolo religioso acartonado sólo se usaría para adornar nacimientos, en épocas decembrinas.
SAN JOSÉ DE RÍO ELEVADO AL RANGO DE MUNICIPIO FORÁNEO
Los habitantes de San José de Río Chico observaban tranquilos el desenvolvimiento de su transcurrir histórico y su crecimiento poblacional. Este último factor, hizo pensar a sus habitantes que estaban en posibilidad de ser considerados para una elevación del pueblo a municipio foráneo, por lo que Julián Martín Hernández, José Isabel Castro y Cándido León organizaron un comité para solicitar ante las autoridades competentes, dicha elevación municipal.
Al año siguiente, el 12 de enero de 1898, se cristalizó el deseo de los josefinos, que recibieron con júbilo la agradable noticia de haber sido ascendidos a la categoría superior que les presentó las posibilidades ciertas de conformar una Junta Comunal, que se nombró de inmediato con el siguiente personal:
Presidente: ................................. Juan Gabriel Meléndez
Vicepresidente: .......................... Juan Anselmo Veroes
Secretario: .................................. José Vicente Guzmán
Sindico Procurador: ................... Perminio Soto
Vocales: ..................................... Natividad Caraballo y Santiago Bolívar
Después de la instalación de la Junta Comunal, el Coronel Alfredo Coello fue designado como Jefe Civil del Municipio y para ejercer el cargo de Juez fue nombrado Julián Martín Hernández.
El 1 de agosto de ese mismo año, el Juez Municipal envió una comunicación a la honorable Junta Comunal, en la cual manifestaba su deseo de caligrafiar, en un cuadro de 45 pulgadas de alto por 35 de ancho, el decreto mediante el cual se declaraba creado este municipio, para ser expuesto en el Salón de Sesiones del Cuerpo.
La proposición de Hernández tuvo asidero legal con la votación unánime de los miembros. Julián Martín Hernández dimitió a su cargo de Juez el 29 de noviembre del año 1900 y su lugar fue ocupado por el señor Miguel Espinoza.
Por razones meramente políticas y de conveniencia, Julián Martín Hernández fue nombrado Presidente de la Junta Comunal el 13 de septiembre de 190 l.
Hasta este momento, se ignora la procedencia de ese ciudadano, que llegó a San José de Barlovento, para convertirse en uno de sus mejores baluartes. En mi opinión, él merece ser epónimo de alguna institución pública, para que su nombre se perpetúe, debido al rol protagónico que desempeñó por el desarrollo de este pueblo. Las autoridades competentes deberían tomar en cuenta esta inquietud y hacer lo propio, con ese luchador social, de quien siempre debemos estar agradecidos. Lamentablemente, de él no nos quedó ni siquiera una fotografía que nos indique, al menos, sus rasgos fisonómicos.
Para evitar confusiones a los lectores, principalmente a los más jóvenes, es necesario aclarar que el término MUNICIPIO se usó, primariamente, para distinguir a aquellas poblaciones que teniendo el rango de caseríos, eran elevadas a instancia superior. La mayor calificación que se conocía después del municipio, era DISTRITO. Esta denominación fue eliminada para dar paso a la de MUNICIPIO AUTÓNOMO. Es por ello, que en esta obra se usa el calificativo "MUNICIPIO", en dos giros distintos.
Elevación de San José de Río Chico a Municipio Autónomo
En el año 1938, un grupo de personas, entre ellas José Eloy Anuel, Silvestre Anuel, enviaron una comunicación a la honorable Asamblea Legislativa del estado Miranda, mediante la cual se solicitaba la elevación de San José de Río Chico a Distrito. La respuesta fue desalentadora, debido al clima político que reinaba en el país, pero ese clamor quedó sembrado en el ánimo de los josefinos.
Durante el transcurso del año 1981 fue aprobada por el Congreso Nacional de la República de Venezuela una nueva Ley de Régimen Municipal, donde se sentaban las bases para proceder a la elevación de un municipio foráneo a la categoría de autónomo. El diputado al Congreso Nacional Edmundo Sánchez Verdú y el señor Sergio López se acercaron a esta comunidad para exponemos la necesidad y conveniencia de un abocamiento tendente al logro de ese objetivo, situación que fue aprovechada por la comisión organizadora que diligenciaba la elevación, para emprender un incansable trabajo, que a la postre daría excelentes resultados. El trabajo debía centrarse en recabar las pruebas mínimas que demostrarían que estábamos en condiciones de ser ascendidos a la categoría superior, además de conseguir el apoyo de la Asamblea Legislativa de este estado.
El grupo encargado de estas diligencias estaba encabezado por el señor Ángel Gonzáles Díaz (Angito), presidente de la Junta Comunal, quien sustanció la comisión que efectuaría la recolección de firmas, en toda el área del municipio, requisito indispensable para el logro del ansiado ascenso.
Carlos José Jaua, comerciante próspero de esta población, quien se desempeñaba como presidente de la honorabilísima Asamblea Legislativa del estado Miranda siempre se mostró diligente con este proyecto, al igual que otros Diputados de ese cuerpo, entre los que se encontraban: Domingo Vega de Armas, Mercedes de David, Ricardo Mendoza y Domingo Piñate. El primero de ellos ejercía la presidencia de la Comisión de Municipalidades de ese cuerpo legislativo.
Una comisión de la Legislatura del estado visitó San José de Río Chico encabezado por su presidente Carlos José Jaua, el 10 de enero de 1982, siendo portadores de noticias alentadoras, lo que provocó la realización de un recorrido pedestre, desde la Junta Comunal hasta La Ceiba que nos separa del hermano Municipio Páez, a la que se unió un numeroso grupo de josefinos emocionados por la virtual conquista.
El 10 de noviembre de ese mismo año, los medios de comunicación radiales y televisivos difundieron la primicia que la Legislatura del estado Miranda había procedido a la creación de tres nuevos municipios autónomos. Naturalmente se referían a nosotros, honor que compartimos con Charallave y San Antonio de los Altos, pueblos que quedaron convertidos en capitales de los Municipios: Simón Bolívar y Los Salías, respectivamente, mientras que San José de Río Chico cambió su nombre por el de San José de Barlovento, que se convirtió en capital de nuestro Municipio Andrés Bello.
Por ahora sólo quedaba esperar el resultado de las elecciones municipales del año 1984, cuyo resultado sería la base para la adjudicación de concejales. Mientras esto sucediera, la Asamblea Legislativa nombró comisiones organizadoras en los recién creados municipios para el funcionamiento de los futuros concejos.
Nuestra comisión fue integrada por miembros de los diferentes partidos políticos, de acuerdo al resultado de las elecciones anteriores, ganadas por Acción Democrática, situación por la cual la comisión fue presidida por el profesor Ángel Providencio Castro. Como miembro de esa organización, me nombraron para ejercer la Vicepresidencia. El resto de los componentes Ángel González, Carmen Beatriz Álvarez de Rodríguez, Josefina Granadillo, Julio Burguillos, Arcadia Castro de Saba, Euclides Villasmil, Ángel Urbina, quienes junto a Ángel Blanco secretario de la misma, trabajando ad-honorem, hasta la realización del período electoral del año 1984.
Este Municipio está ubicado en pleno corazón de la región barloventeña y debe su nombre al insigne humanista y hombre de letras Don Andrés Bello, epónimo que nos honra. El territorio que ocupa Andrés Bello formaba parte de la municipalidad paeceña, de la que fue separada para la creación de una nueva identidad, dado el cumplimiento de los requisitos mínimos exigidos por la Ley Orgánica de Régimen Municipal.
A lo largo y ancho de nuestro territorio se agrupa una población de aproximadamente 25.000 habitantes.
En la actualidad, contamos con una división político-territorial que nos acredita en dos (2) parroquias, veinticuatro (24) comunidades rurales y doce (12) barrios adyacentes, teniendo como capital la población de San José de Barlovento.
Poseemos un territorio eminentemente agrícola y sus habitantes han explotado la tierra, utilizando métodos rudimentarios. La caza y la pesca también han sido, siempre, un medio de subsistencia para muchos josefinos, al igual que la artesanía.
FUENTE: Eladia Espinoza de Carrer







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